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Alcohólicos Anónimos 🇪🇸 Somos una agrupación mundial de alcohólicos recuperados que se ayudan a mantener su sobriedad y comparten libremente. No aceptamos contribuciones ajenas, no contamos con casas de reposo o albergues. No somos profesionales.
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Reflexiones Diarias
8 de ABRIL
UNA MIRADA ADENTRO
Queremos saber exactamente cómo, cuándo y dónde nuestros deseos naturales nos han retorcido. Queremos afrontar, sin pestañear, la infelicidad que esto ha causado a otras personas y a nosotros mismos. Al descubrir cuáles son nuestras deformaciones emocionales, podemos empezar a corregirlas.
— DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 40
Hoy ya no soy esclavo del alcohol; sin embargo, hay muchas maneras en que la esclavitud todavía amenazaba a mi persona, a mis deseos, incluso a mis sueños. Empero, sin sueños yo no puedo existir; sin sueños no hay nada que me mantenga moviéndome hacia adelante.
Para liberarme debo mirarme por dentro. Tengo que recurrir al poder de Dios para enfrentarme a la persona que más he temido, mi verdadero yo, la persona que Dios quería que yo fuera. A menos que pueda o hasta que lo haga, siempre seguiré huyendo y nunca seré verdaderamente libre. Diariamente le pido a Dios que me enseñe tal libertad.
Del libro Reflexiones diarias
Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.
“Los Hombres y mujeres beben, esencialmente, porque les gusta el efecto que produce el alcohol. La sensación es tan evasiva que, aunque admiten lo dañino, no pueden después de algún tiempo discernir la diferencia entre lo verdadero y lo falso. Les parece que su vida alcohólica es la única normal. Están inquietos, irritables y descontentos hasta que no vuelven a experimentar la sensación de tranquilidad y bienestar que inmediatamente les produce apurar unas cuantas copas, copas que ven a otros tomar con impunidad...
Por lo tanto, no es extraño que nuestras carreras de bebedores se hayan caracterizado por innumerables y vanos esfuerzos para probar que podíamos beber como otras personas. La idea de que en alguna forma, algún día, llegará a controlar su manera de beber y a disfrutar bebiendo, es la gran obsesión de todo bebedor anormal: la persistencia de ésta ilusión es sorprendente. Muchos la persiguen hasta las puertas de la locura o de la muerte”.
No importa que tan fuerte sea nuestra voluntad o convicción, no podemos parar de beber por nosotros mismos.
“Para los que no pueden beber con moderación, el problema consiste en como dejar de hacerlo totalmente. Nos suponemos desde luego, que el lector quiere dejar de beber. El que la persona que está en esas condiciones pueda dejar de beber sobre una base espiritual, depende del grado en el que haya perdido el poder de elegir entre beber y no beber. Muchos de nosotros creíamos que teníamos mucho carácter. Existía siempre el tremendo apremio de dejar de beber. A pesar de esto, nos resultaba imposible hacerlo. Ésta es la característica desconcertante del alcoholismo, tal como lo conocemos; ésta total incapacidad para dejar la bebida sin importar lo mucho o lo grande de la necesidad de hacerlo”.
Como podemos ver, si nuestras mentes no nos mintieran diciéndonos que está bien que bebamos, no le daríamos lugar al ansia física de ingerir más y más alcohol. Entonces, tenemos una reacción anormal del cuerpo y una obsesión de la mente que nos destina a una muerte alcohólica.
“Después de haber vuelto a sucumbir al deseo imperioso, pasan por todas las bien conocidas etapas de la borrachera, emergiendo de ésta llenos de remordimientos y con la firme resolución de no volver a beber. Esto se repite una y otra vez, y a menos de que la persona pueda experimentar un cambio psíquico completo, hay muy pocas esperanzas de que se recupere”.
Nuestra única esperanza es un despertar espiritual.
En las primeras páginas del Capitulo I, Bill describe la progresiva naturaleza de su forma de beber. En pocos años perdió todo. Pasó a ser desempleado, un borracho sin esperanza. Él era un bebedor derrotado:
“No hay palabras para describir la Soledad y desesperación que encontré en ese cenagal de autoconmiseración; sus arenas movedizas se extendían por todos los lados. No pude más. Estaba hundido. El alcohol era mi amo”.
Pero Bill no pudo dejar de beber con el simple hecho de aceptar su condición de alcohólico. Ebby le dio a Bill la solución, aprendió que podía cambiar su vida, poniendo su voluntad en Dios como él lo concibiera.
Cita diaria de Grapevine, 7 de abril«Creo que la paz que obtengo al llevar a cabo eficazmente el Décimo Paso es lo que se siente al estar cerca de Dios».
«El proceso de paz», Gold River, California, diciembre de 1996, AA Grapevine (Apartado de correos 1980)
En abril inicia la 12a. Cruzada del Libro Grande
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Abril mes de estudio del texto básico
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Reflexiones Diarias
7 de ABRIL
UN ANCHO ARCO DE GRATITUD
Y, por mi parte y por la del Dr. Bob, afirmo con toda gratitud que, si no hubiera sido por nuestras esposas, Anne y Lois, ninguno de los dos podríamos haber vivido para ver los comienzos de A.A.
— COMO LO VE BILL, p. 67
¿Soy capaz de tan generoso tributo y gratitud para con mi esposa, padres y amigos, sin cuyo apoyo nunca hubiera sobrevivido para llegar a las puertas de A.A.? Yo trabajaré en esto y trataré de ver el plan que mi Poder Superior me está enseñando y que vincula nuestras vidas.
Del libro Reflexiones diarias
Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.
Una entrevista con el Dr. X
Después de publicarse el Libro Grande en abril de 1939, A.A. poco a poco empezó a recibir publicidad en la prensa. Se conocen bien en la historia de A.A. el artículo en Liberty Magazine de septiembre de 1939 y la serie de cinco artículos en el Cleveland Plain Dealer , que se publicó entre octubre y noviembre del mismo año. Y, por supuesto, tenemos el famoso escrito de Jack Alexander en el Saturday Evening Post del primero de marzo de 1941 que catapultó A.A. a la conciencia nacional.
Mucho menos conocida es la entrevista con un cierto “Dr. X” que hizo el escritor D.J. Defoe y que se publicó en la revista Your Faith en septiembre de 1939. El encabezado del artículo reza así: “Por el licor, este médico perdió su consultorio, su reputación y el amor propio. Entonces una noche, en un encuentro en una casa particular, descubrió la vía de escape.”
¿Te resulta familiar la historia? Es así porque el Dr. X era en realidad el Dr. Bob y el artículo, titulado “I Saw Religion Remake a Drunkard” (“Vi cómo la religión rehabilitó a un borracho”), trataba de cómo Bob logró la sobriedad con la ayuda de Dios. Los Archivos de A.A. dispone de lo que puede ser el único ejemplar conocido de este número de Your Faith , donado generosamente por Brad I. en septiembre del 2010.
Hay una serie de puntos interesantes tocantes a “Vi cómo la religión rehabilitó a un borracho”, al igual que unas cuantas interrogantes. Tal como se cuenta en Dr. Bob and the Oldtimers ( El Dr. Bob y los buenos veteranos ) (pp. 175-176), el 8 de agosto de 1939 el Dr. Bob le escribió a Ruth Hock, secretaria no alcohólica en la Sede de A.A., preguntándole si había visto el artículo en Your Faith . En su respuesta, Ruth Hock escribió lo siguiente, “Salí apresurada y compré el ejemplar corriente de Faith y sentí una gran emoción. Si mi opinión cuenta, ¡pues bravo! Así me gusta ver expuestas las cosas: de manera clara, honesta, directa y no recargada.”
“Vi cómo la religión rehabilitó a un borracho” es todo esto, pero, tal como lo sugiere el título y el objetivo de la revista, se inclina fuertemente hacia el aspecto espiritual de la recuperación del Dr. Bob. D.J. Defoe, un escritor de revistas de los años veinte y treinta cuya especialidad era los negocios y las finanzas, parece haber conocido al Dr. Bob antes de que éste lograra la sobriedad. Defoe había perdido contacto con él pero escuchaba “unos rumores feos” de su alcoholismo y de que su práctica quirúrgica estaba fracasando. Sin embargo, en 1938 Defoe se encontró por casualidad con Bob y se impresionó con su firme apretón de mano y su sincera expresión que decía “yo puedo contra el mundo.” Hablando con Bob se enteró de que había estado bebiendo a solas (“mortalmente embebiendo del veneno”) y decayéndose continuamente.
Pero entonces Bob le contó lo siguiente: un día, “un amigo en quien [el Dr. Bob] confiaba lo convenció a asistir una tarde a una pequeña reunión en la sala de un hogar.” Es interesante que lo que sigue no es la historia del encuentro entre Bob y Bill W. en la primavera de 1935, sino la de cuando Bob conoció al supervisor de una fábrica quien “le contó de cómo se había curado de las borracheras a través de la oración.” ¿Habrá tenido lugar el encuentro en una reunión del Oxford Group, antes de la época de Bill?”
El resto del artículo se centra en la manera familiar con que Bob trabajaba con los alcohólicos: le conseguía una cama en un hospital al borracho, lo desintoxicaba y luego le hablaba con franqueza del nuevo programa para lograr la sobriedad. “Yo mismo he estado en la misma situación,” solía decir Bob. “Yo sé dónde escondes las botellas. Sé todos los trucos que tienes para conseguir el licor.”
Después de que el hombre le acompañaba en la lectura de la Biblia y en oraciones, por lo general lo dejaban salir del hospital. Si el alcohólico se mantenía sobrio, éste entonces empezaba a ayudar a otros alcohólicos.
El Dr. Bob y los buenos veteranos equívocamente afirma que el Dr. Bob escribió “Vi cómo la religión rehabilitó a un borracho” cuando en rea
Cita Diaria con La Viña Abril 6
“Me vi forzado a descifrar que no puedo descifrar nada”.
“Los ganadores y los llorones”. PORT TOWNSEND, WASHINGTON, OCTUBRE DE 1994. De Emotional Sobriety
6 de abril.-
Pensamiento del Día.
Todo alcohólico tiene un problema de personalidad. Bebe para escapar de la vida, para contrarrestar un sentimiento de soledad o de inferioridad, o a causa de algún conflicto emocional dentro de él, de suerte que no puede adaptarse a la vida. Su alcoholismo es un síntoma del desorden de su personalidad. Un alcohólico no puede dejar de beber, a menos que encuentre una forma de resolver su problema de personalidad. Por eso es que el hacer promesas normalmente no resuelve nada, y
el beber es un escape, pero tampoco
resuelve nada.
-¿Se resolvió alguna vez mi probléma de personalidad al continuar bebiendo o al hacer bromesas?"
Meditación del Día.
Dios irradia su vida con el calor de su espíritu. Usted tiene que abrirse como una flor a esta divina irradiación. Puele su apego a la tierra, a sus inquietudes y preocupaciones. Desahogue el lazo que tiene con las cosas materiales, rompa su atadura, y la marea de la paz y de la serenidad fluirá. Abandone todo lo material, y vuélvalo a recibir de Dios. No se aterre a los tesoros de la tierra tan firmeme nte que sus manos estén demasiado ocupadas para alcanzar las manos de Dios cuando El se las tiende con amor.
Oración del Día.
Ruego poder estar dispuesto a recibir la bendición de Dios.
Pido poder estar dispuesto a abandonar mi apego por las cosas materiales, para recibir las de nuevo de Dios.
(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)
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Este libro llegó a ser un plan para la recuperación del alcoholismo, fue la primera forma masiva de transmisión del mensaje convirtiéndose en un fenómeno... | By Alcohólicos Anónimos México
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Los Veteranos comparten sus preocupaciones por la unidad
"Sugiero que, seamos novatos o veteranos en el programa, todos llevemos nuestra enfermedad a las reuniones de A.A, para seguir recuperándonos", escribe Gary B., de Vinita, Oklahoma. "Los veteranos llevan mucho mas tiempo sobrios y lo que dicen casi siempre es algo que los principiantes deben oír. A los veteranos que solo asisten a reuniones ocasionalmente, y que se han sentido desilusionados con aquellas a las que asistían, yo les sugeriría que asistieran a más. Ya que tienen, a lo mejor, mayor discernimiento en cuanto al contenido, puede que no tengan tantas "buenas reuniones" como antes, pero es posible que haya mejorado la calidad de las reuniones para aquellos en las primeras etapas de la recuperación."
Respondiendo al articulo principal del número febrero/marzo de Box 4-5-9, titulado "La Unidad: ¿Vivimos de acuerdo con nuestro Legado?", Gary hace notar también que "a pocos solo con estar allí puedes llevar el mensaje al principiante." Su carta es una de las atentas respuestas al articulo que hemos recibido, la mayoría de miembros veteranos de A.A.
Contestando en lo afirmativo a la pregunta "Han hecho alejarse a los veteranos las discusiones de grupo que, según ellos, parecen tener cada vez menos que ver con A.A.?", Drew S., de Rialto, California, escribe:
"Me cansa luchar con el habla no A.A. que se oye hoy día en la Comunidad. Sigo asistiendo a algunas reuniones cada semana, pero me resultan más un sufrimiento que un placer, y estoy considerando seriamente la posibilidad de dejar de ir. Para mí el problema más penoso es no poder desprenderme y dejar a Dios que decida si A.A. continuará realizando su objetivo primordial."
"No somos santos", comenta Harry F., de Walton Beach, Florida, mencionando una citación de Bill del Quinto Capitulo del Libro Grande (pág. 56).
En un articulo publicado en Bristol Fashion, un boletín internacional editado por los A.A. de Bristol, Inglaterra, Harry sugiere que "esta corta frase a menudo se usa como pretexto para volver a la ciénaga de nuestras viejas costumbres alcohólicas. Así podemos hacer caso omiso de las siguientes palabras que dicen: ’Lo importante es que estamos dispuestos a desarrollarnos de una manera espiritual.’
Haciendo notar que su "poco de desarrollo espiritual" no le ha sido fácil de lograr, Harry sigue diciendo:
"Una lectura atenta del Libro Grande no nos descubre ni una palabrota, ni una historia subida de color. Y,¿te has dado cuenta de que los A.A., aunque les haga reír y aplaudir una historia así , se ríen tanto al oír un chiste blanco?"
Otro devoto del Libro Grande, deseoso de evitar la fragmentación y desunión en A.A., es Mike M,, de Camarillo, California. "Términos tales como ’el pensar alcohólico’ y ’la personalidad alcohólica’ se utilizan en gran exceso en las reuniones a las que asisto. Es muy interesante notar que en el Libro Grande tales términos aparecen solo en relación con el alcohólico activo."
Recientemente, dice Mike, él inicio una reunión "dedicada estrictamente al estudio del Libro Grande, Ninguna empresa de mi vida ha sido tan fructífera."
A Harlan G., de Corpus Christi, Texas, que lleva 47 años sobrio, le parece que "Para los miembros más jóvenes, es probable que nosotros los veteranos representemos una forma anticuada de pensar." Durante el año pasado, dice, he sido miembro de un grupo pequeño y sin cumplidos compuesto por veteranos que ya no sostienen ni asisten a las reuniones efectuadas por grupos de A.A. o en clubes.
"¿Sentimos que nos estamos descuidando?", pregunta él. "No. Cada uno ha hecho su debida parte del trabajo de Paso Doce y del apadrinamiento. Creemos que tenemos el derecho -espiritual, ética y literalmente- de salvaguardar nuestra sobriedad como más nos convenga,"
Escribiendo para reconocer las contribuciones de los veteranos a su sobriedad, Joe M., de Mapleton, Iowa, dice: "Cuando me inició en A.A. en 1947, veía a estos tipos viejos y me pareció que todos estaban quemados.
P.S. Me matriculó en un curso superior de bebida y, cuando
Cita Diaria con La Viña Abril 5 “En la vida de cada alcohólico, siempre hay un tirano al acecho. Se llama alcohol”
“La relación del individuo con AA como grupo”. BILL W., COFUNDADOR DE AA, JULIO DE 1946. De El lenguaje del corazón
5 de Abril
Pensamiento del Día
Con frecuencia la gente se pregunta qué hace funcionar el programa de A.A. Una de las contestaciones es que A.A. funciona porque aleja a una persona de sí misma como el centro del universo, y la enseña a confiar más en la camaradería de otros y en la fortaleza de Dios. El olvidarnos de nosotros mismos en la camaradería, la oración y en la ayuda a los demás es lo que hace funcionar el programa de A.A. – “¿Están manteniéndome sobrio estas cosas?”.
Meditación del Día
Dios es el gran intérprete entre una personalidad humana y la otra. Incluso, las personalidades que más próximas se hallan, tiene mucho en sus naturalezas que permanece como un libro lacrado, inaccesible entre ellas. Solamente a medida que Dios entra dentro de sus vidas y las controla, son revelados los misterios de una a la otra. Cada personalidad es única y diferente. Sólo Dios comprende perfectamente el lenguaje de cada una y puede interpretar entre una y otra. Aquí hallamos los milagros del cambio interior y la verdadera interpretación de la vida.
Oración del Día
Ruego poder estar en la debida relación con Dios. Pido que Dios interprete para mí las personalidades de los demás de suerte que pueda comprenderlos, y así ayudarlos.
(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)
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¿“Promesas exageradas”?
No lo creemos.
El conjunto de promesas que aparece en las páginas 83-84 del Libro Grande ha llegado a representar, para algunas personas en recuperación, una especie de “Declaración de Derechos” del alcohólico, una colección de expectativas y recompensas de la sobriedad. ¿Y qué alcohólico no desearía tener tan magníficas recompensas, desde conocer “una libertad y una felicidad nuevas” hasta darse cuenta de que “Dios está haciendo por nosotros lo que por nosotros mismos no podíamos hacer”?
Algunos miembros incluso numeran estas promesas y las elevan al estatus de los Doce Pasos y las Doce Tradiciones. No obstante, por muy prácticas y poderosas que sean, no hay evidencia que apoye la idea de que fueran concebidas como un conjunto independiente de expectativas. De hecho, por aparecer integradas en el texto del Paso Nueve, parece que están relacionadas con un grupo específico de acciones, en vez de ser una colección general de promesas para la sobriedad misma. Las promesas siguen una frase introductoria que dice: “Si nos esmeramos en esta fase de nuestro desarrollo, nos sorprenderemos de los resultados antes de llegar a la mitad del camino”, que se refiere al Paso Nueve, la fase de recuperación en que hacemos reparaciones.
Ya hace tiempo que la cuestión de las promesas y su estatus en A.A. (¿son “oficiales” o no?) tiene intrigados a los miembros y grupos de A.A. Y, a principios de este año, la Oficina de Servicios Generales recibió una solicitud de información de parte de un grupo de Dawson Creek, Columbia Británica, referente a este asunto. Tras hacer unas investigaciones y hablar con la archivista de la OSG, la miembro del personal asignada a Literatura respondió a la pregunta de la siguiente manera:
“Alcohólicos Anónimos nunca ha intentado codificar promesas ni crear una lista ‘oficial’ de promesas. A lo largo de las décadas desde que Bill W. escribió el Libro Grande, muchos A.A. han encontrado muchas promesas en las páginas del libro (además de las que Bill menciona en las páginas 83-84)… No tenemos pruebas ni constancia para corroborar que Bill tenía la intención de presentar doce promesas de la misma manera que presentó los Pasos y las Tradiciones. Sabemos que algunos grupos y miembros hacen referencia a las ‘doce promesas’, pero esta costumbre no se originó en la conciencia de grupo colectiva de A.A.”
Además, para responder a una pregunta similar hecha por un miembro de A.A., la ayudante de la archivista de la OSG sugirió que “podría haberse iniciado en un grupo local durante los primeros años de A.A. y, desde entonces, varios grupos han elaborado diferentes versiones de las promesas; pero no tenemos ninguna información en nuestros archivos que documente esta faceta de nuestra historia”.
Dijo además: “Podemos decirte que, en muchas ocasiones, cuando se hacen citas separadamente de ciertas secciones del Libro Grande, el significado de la sección no siempre está claro. Nuestro Libro Grande describe la evolución de nuestro programa, y las palabras que preceden a las promesas son igual de importantes que las que siguen a las promesas”.
Y, en cuanto a la sugerencia de que hay otras muchas promesas en el Libro Grande aparte de las mencionadas por Bill en las páginas 83-84, un miembro de A.A. entusiasta envió a la OSG una lista en la que había compilado 238.
Una promesa que no figura en esta lista es una de las promesas básicas de A.A., una que se oye en reuniones por todas partes del mundo: “Si no tomas el primer trago, no te vas a emborrachar”.
Reimpreso de Box 4-5-9 (Edición Box459 Navideña 2008) con permiso de A.A. World Services, Inc.
8 de Abril
Pensamiento del Día
Otra de las bases de recuperación es que el alcohólico recobra su fe en un poder Superior a sí mismo. Admite que es importante por sí mismo, y acude a aquel Poder Superior en busca de ayuda. Entrega su vida a Dios como él lo concibe. Pone en manos de Dios su problema de la bebida y allí lo deja. Recobra su fe en un Poder Superior que puede ayudarlo. – “¿He recobrado yo mi fe?”.
Meditación del Día
Tiene que tener un lugar para Dios. Los que creen en Dios son considerados por algunos como gente peculiar. Usted tiene que estar dispuesto hasta a ser considerado como un loco por razón de su fe. Tiene que estar dispuesto a apartarse y dejar que desaparezcan las costumbres del mundo, si esos son los propósitos de Dios. Sea reconocido por las características que distinguen a un creyente, y que son la sinceridad, la integridad, el desinterés, el amor, la gratitud y la humildad.
Oración del Día
Ruego poder estar dispuesto a profesar mi creencia en Dios ante los hombres. Pido poder no ser desviado por el escepticismo y el cinismo de los que no creen.
(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)
“Allí me ofrecí humildemente a Dios, tal como lo concebía entonces, para que se hiciera en mi su voluntad; me puse incondicionalmente a su cuidado y bajo su dirección...
...Sin ningún temor encaré mis pecados y estuve dispuesto a que mi recién encontrado Amigo me lo quitara de raíz...
…Mi compañero de escuela fue a visitarme y lo puse al tanto de mis problemas y mis deficiencias...
...Hicimos una lista de las personas a quienes había dañado o contra las que tenía resentimientos. Yo expresé mi completa disposición para acercarme a esas personas, admitiendo mis errores. Nunca debería criticarlas. Repararía esos daños lo mejor que pudiese...
…Pondría a prueba mi manera de pensar con mi nuevo conocimiento consciente que tenía de Dios. En ésta forma, el sentido común se convertiría en sentido no común. Cuando estuviera en duda, permanecería en quietud y le pediría a Él dirección y fortaleza para enfrentarme a mis problemas tal y como Él lo dispusiera...
...Era Particularmente imperioso trabajar con otros, tal como él lo había hecho conmigo. La fe sin obras es fe muerta, me dijo ¡Y cuan cierto es, tratándose de alcohólicos! Porque si un alcohólico falla en perfeccionar y engrandecer su vida espiritual a través del trabajo y del sacrificio por otros, no podrá sobrellevar ciertas pruebas y decaimientos que vendrán más adelante. Si él no trabajaba era seguro que volvería a beber, y si bebía, seguramente moriría. La fe estaría muerta entonces. Tratándose de nosotros, es precisamente así”.
Bill tiene una súbita experiencia de conversión. Él tiene el “Cambio Psíquico Total” del que habla el Dr. Silkworth en la “Opinión del Medico”.
“Éstas eran proposiciones revolucionarias y drásticas pero en el momento en que las acepté el efecto fue electrificante. Había un sentido de victoria, seguidos por una paz y seguridad como nunca había conocido. Había una confianza total. Sentí que me levantaban, tal como si respirara plenitud en el aire puro de la cumbre de una montaña. Generalmente Dios llega a la mayoría de los hombres gradualmente, pero el impacto en mí fue cabalmente súbito y profundo”.
La vida de Bill cambió. El no tomó nada desde entonces.
Ahora, es el momento para que cada uno de nosotros inicie su viaje hacia el despertar espiritual, el cual cambiara nuestras vidas: ¿Quienes estamos listos para dar el Paso Uno?:
SESIÓN 1: PASO 1
Paso 1. Admitimos que éramos impotentes ante el alcohol, que Nuestras vidas se habían vuelto ingobernables.
Derrotarse, es esencial, para poder recuperarse del alcoholismo. Derrotarse comienza admitiendo que tenemos un problema.
Los autores dan inicio, describiendo los síntomas físicos y mentales del alcoholismo. Después nos preguntan si aceptamos ser alcohólicos. Pero antes que podamos hacer esto, necesitamos saber que es un alcohólico.
“A fines del año 1934 atendí a un paciente que, a pesar de haber sido un competente hombre de negocios, con mucha aptitud para ganar dinero, era un alcohólico de un tipo que yo había llegado a considerar como irremediable...
En el transcurso de su tercer tratamiento adquirió ciertas ideas de un posible método de recuperación. Como parte de su rehabilitación, empezó a dar a conocer sus conceptos a otros alcohólicos, inculcándoles la necesidad de que ellos a su vez hicieran lo mismo con otros. Esto ha llegado a ser la base de una agrupación de estos hombres y familiares, la cual está creciendo rápidamente. Parece que éste individuo y más de otros cien se han recuperado…
Personalmente conozco decenas de casos del tipo con el cual han fallado por completo otros métodos”.
Por varios años previos a 1934, el Dr. Silkworth estuvo tratando alcohólicos en el Hospital Towns con resultados muy pobres. Fue cuando Bill en su tercer viaje al hospital, escribió una solución espiritual para el alcoholismo, la cual le ayudó a desarrollarla dentro del programa de AA
Una de las cosas que Bill aprendió mientras estaba en el Hospital Towns, fue que tenía que trabajar con otros alcohólicos para poderse mantener sobrio el mismo. También aprendió que el alcoholismo es una enfermedad física y mental, la cual sólo puede ser vencida por una experiencia espiritual.
“El médico que a petición nuestra nos facilito ésta carta, ha tenido bondad de ampliar sus ideas en otra declaración que exponemos a continuación. En ésta, confirma que los que hemos sufrido la tortura alcohólica tenemos que creer que el cuerpo del alcohólico es tan anormal como su mente. No nos convencía la explicación de que no podíamos controlar nuestra manera de beber sencillamente porque estábamos desadaptados a la vida; porque estábamos en plena fuga de la realidad; o porque teníamos una franca deficiencia mental. Éstas cosas eran verídicas hasta cierto punto y, de hecho, en grado considerable en algunos de nosotros, pero además estamos convencidos de que nuestros cuerpos también estaban enfermos y opinamos que es incompleto cualquier cuadro del alcohólico que no incluya éste factor físico”.
Miremos ésta reacción física anormal al alcohol. El alcohol es un veneno. La reacción normal al alcohol es tomar una o dos copas y parar. Pero nuestra reacción es completamente diferente. Nosotros tomamos una o dos copas, sólo para empezar.
“Todos los citados y muchos otros, tienen un síntoma en común; no pueden empezar a beber sin que se presente en ellos el fenómeno del deseo imperioso. Éste fenómeno, como lo hemos sugerido, puede ser la manifestación de alergia que distingue a ésta gente de los demás y que la sitúa en un grupo distinto. Nunca ha sido posible erradicarlo con ninguno de los métodos conocidos. El único método que podemos sugerir es la abstinencia completa”.
Entonces, los alcohólicos nunca podremos volver a ser bebedores moderados otra vez. La abstinencia bastaría si el alcoholismo fuera solamente una enfermedad física. Pero, como además de la reacción física anormal, tenemos una obsesión mental. Nuestra mente nos dice que estamos bien; a pesar de que el alcohol nos acerque más a la muerte. No importa lo mucho que queramos dejar de beber, tarde o temprano regresamos a la bebida.
Cita Diaria con La Viña Abril 7
“Mi vida y las vidas de los que me rodean son, de hecho y en sí mismas, partes de una sinfonía de interacciones”.
“Una nueva forma de ver la vida”. COLUMBUS, OHIO, ABRIL DE 1981. De Voices of Long-Term Sobriety
Experiencia Diaria
Una experiencia de vida más.
7 de abril de 2026
Empecé a tomar desde los 13 años en una discoteca de mi pueblo. Nunca pensé en por qué tomaba, ni imaginé que pudiera ser un alcohólico a esa edad. Otros jóvenes jugaban al fútbol y se divertían, pero yo elegí tomar y escapar de mis problemas.
Provengo de un pueblo pequeño en la costa de Oaxaca, donde muchas personas se distraen con la bebida. Además, tengo padres alcohólicos, por lo que la convivencia era un desastre: cuando llegaba mi padre, todo se tornaba hostil, con reclamos, regaños, golpes, etcétera.
Cuando vives así, sientes ansiedad por lo que pueda venir en el futuro. Más adulto y durante mi alcoholismo, recordaba esos momentos vergonzosos que me hicieron mucho daño. Al beber, solo podía recordar aquel pasado trágico de mi infancia y adolescencia; no descansaba. Solo deseaba escapar de ese mundo con la bebida. Todos los días trataba de escapar.
Ahora, en Alcohólicos Anónimos, he aprendido a ver estas cosas como una experiencia más de mi vida pasada.
Leonardo S.
Oaxaca Costa
Plenitud AA es una publicación de la Central Mexicana de Servicios Generales de Alcohólicos Anónimos, A.C.
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7 de Abril
Pensamiento del Día
En A.A. un alcohólico encuentra una forma para resolver su problema de personalidad. Lo hace recuperando varias cosas. Primero, recobra su integridad personal. Se reúne consigo mismo. Se hace sincero consigo mismo y con las demás personas. Se enfrenta a sí mismo y a su problema sinceramente, en lugar de huir. Hace un inventario personal de sí mismo para saber realmente cuál es su situación. Después, hace frente a los hechos en lugar de buscar excusas – “¿He recobrado yo mi integridad?”.
Meditación del Día
Cuando la dificultad surja, no hay que decir: “¿Por qué tenía que sucederme esto a mí?” No se auto conmisere. Piense en otras personas y en las dificultades de ellas, y se olvidará de la propia. Salga de su egocentrismo y conocerá el consuelo del servicio desinteresado prestado a otros. Pasado un tiempo, ya no le importará tanto lo que le suceda a usted. Ya no será tan importante, excepto en la medida en que su experiencia pueda ser utilizada para ayudar a otros que se encuentren en la misma clase de dificultades.
Oración del Día
Ruego poder llegar a ser más desinteresado. Pido poder no desviarme dejando que el viejo egoísmo vuelva a penetrar en mi vida.
(Veinticuatro Horas al Día, Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS)
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lidad él sólo le concedió la entrevista a D.J. Defoe. El Dr. Bob y los buenos veteranos también especula que el Dr. Bob puso su firma al artículo, queriendo decir “que él pudo haber sido el primero en romper con su anonimato a nivel público. Cuando le preguntaron a Ruth sobre ello en 1978, ella recordaba vagamente el artículo y pensaba que era posible que Bob lo hubiera firmado.” ( El Dr. Bob y los buenos veteranos , p. 176).
La confusión pudo haberse dado por dos hechos. No parece que los escritores de El Dr. Bob y los buenos veteranos tenían acceso a “Vi cómo la religión rehabilitó a un borracho”. Por unos cuantos años era un artículo “perdido”, que los A.A.s interesados no podían descubrir fácilmente hasta la llegada de la época digital. (Actualmente, se puede ver el texto en línea, aunque la revista en sí es muy difícil de conseguir.)
Por otra parte, durante el transcurso de la historia, D.J. Defoe exhorta al “Dr. X” a que le conceda “una entrevista firmada”, pero el Dr. Bob se niega, diciendo, “No podemos darles publicidad a las curas. Estos hombres son ajenos al ámbito de la medicina cotidiana. Nosotros mismos no siempre tenemos éxito. No podemos ser presumidos.”
Esta declaración refleja el conflicto en aquel momento dentro del programa entre los que solicitaban la publicidad para impulsar el crecimiento de A.A. y los que temían que le haría daño al nuevo movimiento. También resulta instructivo recordar que el artículo en Your Faith apareció antes de los de Liberty y el Cleveland Plain Dealer . Realmente era el primer intento, muy cauteloso, de explicar el programa a un reportero de prensa. Por último, el artículo refleja a perfección la personalidad del Dr. Bob. En cierto momento, al discutir su temor de que la publicidad conduciría a que “un vagón” lleno de borrachos apareciera a su puerta, el Dr. Bob le dice a Defoe: “No podríamos bregar con una docena [de alcohólicos]. Ya dos son muchos. Uno es bastante. Yo no puedo hablar con uno de esos muchachos por más de una o dos horas sin sentirme agotado y cansado, a menos que hable como una cotorra, y eso no le ayudaría para nada.”
Teniendo en cuenta la posibilidad de que D.J. Defoe confundió eventos y la gran probabilidad de que redactó el escrito con miras al lector de Your Faith y su orientación particular, “Vi cómo la religión rehabilitó a un borracho” no es precisamente parte de la historia de A.A. (aunque, hay que decirlo, el Dr. Bob y Ruth Hock parecen haber quedado muy satisfechos con el escrito). Sin embargo, en la cita anterior, uno puede escuchar fuerte y claramente la verdadera y pura voz del Dr. Bob, sin adulteración. Él sabía que el “hablar como un cotorra” no le cambiaría la mente a ningún alcohólico.
Uno tenía que hablar con el corazón.
Huellas otoño 2015
Cita diaria de Grapevine, 6 de abril«Cuanto más dispuesto estoy a reconocer que me equivoco, menos a menudo me veo en la situación de tener que hacerlo».
«No bajo la alfombra», Enero de 1967, AA Grapevine
INTENTANDO SENTIRME LIBRE ADENTRO
“Ya me han sacado la amarilla — una infracción más y pasaré el resto de mi vida encarcelado. No quiero morir como un preso alcohólico.
Se me murió mi madre en 2002 y le prometí que no iba a pasar la vida en prisión. Ni siquiera sabía llorar la muerte de mi madre cuando sucedió.
Ella era miembro de A.A. con más de 25 años de sobriedad, que logró cambiar su vida antes de que fuera demasiado tarde.
No puedo hacerlo solo, y esto lo sé por experiencia. Cuando mis problemas llegan a ser abrumadores, recurro al alcohol.
Gracias por ayudarme a escapar de las ruinas del alcoholismo y salvarme del infierno por el que tiene que pasar una persona que trata de vivir sobria un día a la vez.
Rezo por mi sobriedad y por la llegada de las cartas que me envíen ustedes, mientras voy acercándome al día de salir en libertad condicional.
Estoy harto y cansado de estar encarcelado, y de perder el derecho a la libertad debido a los estragos del alcoholismo.
Estoy cansado y me estoy esforzando por vivir una vida feliz antes de que sea demasiado tarde.
Ya me siento muerto adentro, a causa de la locura de pasar año tras año consumiéndome aquí después de otra borrachera, intentando sentirme libre adentro.
Pero siempre acabo pasando años encarcelado. Ya sé qué es, entiendo la naturaleza del alcoholismo, y sin embargo soy impotente: una vez que salgo en libertad, la prisión sigue siendo mi último destino.
Tengo un sincero deseo de cambiar mi vida”.
— Paul C., Región Pacífico
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EL PODER DE LA IDENTIFICACIÓN
“Afortunadamente, un día encontré un libro de A.A. titulado A.A. en prisiones — de preso a preso y lo llevé a mi celda y me puse a leerlo.
Me podía identificar en seguida con la mayoría de estas historias, y me veía reflejado en las narrativas.
Me sentía muy triste y deprimido al darme cuenta de la multitud de oportunidades que había tenido para enderezar mi vida, y de lo tonto que había sido de joven por no tomar A.A. lo suficientemente en serio, y por creer que yo iba a poder controlar mi forma de beber.
Nunca pensé en las cosas que hacía borracho, ni en las personas a quienes lastimaba. No pensaba en mi forma de beber ni a dónde me podría conducir.
La noche de mi arresto, no pensé en lo mucho que podría perder, y perdí.
Ahora, al escribir esta carta, puedo decir que estoy verdaderamente listo y dispuesto a cambiar mi vida, a cambiarme a mí mismo y trabajar en los Doce Pasos.
Nunca creí en ningún Poder Superior, pero al pensar en algunas de las noches locas de borracho que pasé, algún tipo de Poder Superior se me manifestó, pero no le hice caso.
Ahora sí creo firmemente, y me gustaría haber tenido los ojos abiertos un poco antes.
Todavía no tengo un ejemplar del Libro Grande, pero trato de conseguirme uno.
No puedo asistir a reuniones debido a mi estatus, pero espero que un día esto cambiará.
Por lo menos tengo el libro que encontré, y leo los Pasos y las Tradiciones todas las noches antes de acostarme”.
— Brian L., Región Pacífico
Reimpreso de COMPARTIENDO DESDE DETRÁS DE LOS MUROS.
Oficina de Servicios Generales de A.A., Box 459, Grand Central Station, New York, NY 10163.
— Otoño 2025, con permiso de A.A. World Services, Inc.
Reflexiones Diarias
6 de ABRIL
UN PROCESO PARA TODA LA VIDA
Teníamos dificultades en nuestras relaciones interpersonales, no podíamos controlar nuestra naturaleza emocional, éramos presa de la angustia y de la depresión, no encontrábamos un medio de vida, teníamos la sensación de ser inútiles, estábamos llenos de temores, éramos infelices, parecía que no podíamos servirles para nada a los demás…
— ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 52
Estas palabras me recuerdan que yo tengo más problemas que el alcohol, que el alcohol es solamente un síntoma de una enfermedad más penetrante. Cuando dejé de beber empecé un proceso para toda la vida de recuperación de emociones turbulentas, de relaciones dolorosas y de situaciones inmanejables. Este proceso es demasiado para la mayoría de nosotros sin la ayuda de un Poder Superior y de nuestros amigos de la Comunidad. Cuando empecé a trabajar los Pasos muchos de estos hilos enmarañados se deshicieron, pero poco a poco se fueron reparando los lugares más despedazados de mi vida. Un día a la vez, casi imperceptiblemente me sané. Disminuyeron mis temores como un termostato que se hubiera bajado. Empecé a experimentar momentos de alegría. Mis emociones se hicieron menos volubles. Ahora, de nuevo, soy parte de la familia humana.
Del libro Reflexiones diarias
Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.
volví a A.A. en 1971 para quedarme, espero, vi a algunos de esos tipos viejos todavía allí, y prontamente me resolví a pegarme a ellos."
Danny D., un veterano de Connecticut, observa que "al hablar acerca de la unidad, hablamos de nuestras Tradiciones, especialmente la Tercera, que asegura que no excluyamos a ningún alcohólico que quiera unirse a nosotros. Estamos hablando también del apadrinamiento y de otros aspectos de la vida A.A. franca y cariñosamente, dejando que un Poder Superior trabaje por medio de la conciencia de nuestro grupo.
"Si en una reunión de A.A. un miembro habla acerca de algún problema además de la recuperación del alcoholismo, ¿qué se puede hacer? La Duodécima Tradición nos recuerda ’anteponer los principios a las personalidades’ al enfrentarnos con nuestros problemas, la mayoría de los cuales vienen de dentro. Que los resolvamos como tratamos a los recién llegados, o sea con ternura y amor."
Reimpreso de Box 4-5-9 (Edición agosto - septiembre 1991) con permiso de A.A. World Services, Inc.
Cita diaria de Grapevine, 5 de abril«Recordemos a esa gran legión que aún sufre de alcoholismo y que sigue sin esperanza. Mejoremos, a cualquier precio y con cualquier sacrificio, nuestra comunicación con todos ellos para que puedan encontrar lo que nosotros hemos encontrado: una nueva vida de libertad bajo Dios».
Bill W., cofundador de AA, febrero de 1961, «The Shape of Things to Come», I Am Responsible: The Hand of AA
LOS DOCE PASOS
“Soy alcohólico y drogadicto. Hace dos años y medio estaba viviendo en la calle y robaba para mantener mi hábito, y me encarcelaron.
Desde que estoy encarcelado, me he mantenido limpio y sobrio, y ya hace 30 meses que soy un miembro activo de A.A. y de N.A. Mi fecha de sobriedad es el 6 de febrero de 2009.
También he trabajado en los Doce Pasos del programa de A.A. lo mejor que he podido. Aunque me encuentro un poco estancado por no poder hacer las reparaciones de los Pasos 8 y 9 hasta que me pongan en libertad, me he sentado a hablar con un voluntario de A.A. para hacer un Cuarto Paso con todo detalle. Sentí como si me hubieran quitado un gran peso de mi alma y de mi espíritu cuando terminamos el Quinto Paso.
También tengo una profunda creencia en Dios [como yo lo concibo], pero me dedico a mis estudios de la Biblia en la capilla, y a mis estudios del Libro Grande en las reuniones de A.A. Creo que me he desarrollado espiritualmente y no soy la misma persona que encarcelaron hace dos años y medio”.
— Kenneth W., región Sudeste.
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“Me llamo Marty.
Soy un hombre de 44 años de edad y estoy cumpliendo una condena de seis años y medio. Ésta es la primera vez que he estado en prisión y espero que sea la última. Las únicas veces que me han arrestado han sido después de haber bebido. Creo que soy alcohólico. He asistido a reuniones afuera.
He luchado contra esta enfermedad desde que tenía 18 años. Creo que dejé de confiar en A.A. y en mí mismo porque dejé de trabajar en los Pasos. Nunca hice cuidadosamente el Quinto Paso con un padrino. No he progresado más allá del Cuarto Paso.
Tengo un hijo que acaba de cumplir 13 años. Lo quiero mucho y quiero ser un buen padre sobrio para él. Vive en Florida con mi ex esposa. Llevo sobrio más de un año y estoy encarcelado hace más de 33 meses. Asisto a nuestra reunión de A.A. aquí en la prisión una vez a la semana. Es un don del cielo. Me gusta hacer surf en el océano Pacífico. Amo a mi familia y quiero ser un miembro productivo de la sociedad. Hoy estoy agradecido por no despertarme después de una laguna mental, como me pasó cuando me arrestaron”.
— Marty C., Región Pacífico.
Reimpreso de COMPARTIENDO DESDE DETRÁS DE LOS MUROS.
Oficina de Servicios Generales de A.A., Box 459, Grand Central Station, New York, NY 10163. — Invierno 2011, con permiso de A.A. World Services, Inc.
Reflexiones Diarias
5 de ABRIL
VERDADERA HERMANDAD
Nunca hemos intentado ser un miembro de la familia, un amigo entre amigos, un trabajador entre otros trabajadores, y un miembro útil de la sociedad. Siempre hemos luchado por destacarnos del montón o por escondernos. Este comportamiento egoísta nos impedía tener una relación equilibrada con cualquier persona a nuestro alrededor. No teníamos la menor comprensión de lo que es la auténtica hermandad.
— DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 50
Este mensaje que aparece en el Paso Cuatro fue el primero que yo oí con toda claridad; ¡yo no me había visto antes descrito en letras de imprenta! Antes de llegar a A.A. no sabía de ningún lugar donde se me pudiera enseñar a ser una persona entre otras personas. Desde mi primera reunión veía a la gente haciendo eso y yo quería lo que ellos tenían. Una de las razones por la que hoy soy un alcohólico feliz y sobrio es que estoy aprendiendo esta importantísima lección.
Del libro Reflexiones diarias
Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.
Cita diaria de Grapevine, 4 de abril«La capacidad única que tiene cada miembro de AA para identificarse con el recién llegado y ayudarle a recuperarse no depende en absoluto de su formación, su elocuencia ni de ninguna habilidad personal especial. Lo único que importa es que sea un alcohólico que ha encontrado la clave para la sobriedad».
Bill W., cofundador de AA, septiembre de 1952, «Tradición Cinco», AA Grapevine (reimpreso en Doce Pasos y Doce Tradiciones)